Contexto
Anatomía de la zona

El zona múscular que conecta la base del cráneo a la primera vértebra cervical presenta una serie de características únicas. De hecho, las capas profundas no son, o lo son difícilmente, accesibles de forma manual. Estas capas más profundas contienen un gran número de partículas sumamente sensitivas, que se conocen también como receptores o sensores que registran la posición del cuerpo en el espacio, así como el estado de tensión de los tendones y músculos de todo el cuerpo. Estos receptores están en contacto permanente con el órgano del equilibrio en el oído interno y están directamente relacionados con los diferentes centros del cerebro; centros que son responsables de la orientación en el espacio y la influencia de la motricidad gruesa y fina. Además, están en contacto con las zonas del cerebro que procesan las señales de dolor emitidas por el sistema músculo-esquelético. Estos receptores constituyen, pues, un órgano de percepción que envía información al cerebro, que los convierte en reacciones específicas. El tratamiento del atlas permita corregir este tratamiento de la información y de ajuste conduciéndole a un funcionar de forma mucho más relajada físicamente y psíquicamente.



Posición inicial

"Pequeño desequilibrio, con graves consecuencias" 
Un montón de gente sufre en la cabeza, de una posición más o menos desequilibrada en la primera vértebra cervical. Generalmente, esto se remonta a las extensas manipulaciones en el nacimiento (seguramente cuando se trata del cordón ombligar alrededor del cuello, la succión o los fórceps de extracción…) o posterior trauma (mecánico o psicológico), que desencadena una reacción de defensa muscular en los músculos superiores del cuello.

Visto que estos músculos de la parte superior del cuello inician y coordinan todos los elementos de la posición parada, con desviaciones leves a este nivel superior inducen actitudes de compensación con tensión muscular adicional en varios partes del cuerpo.

Dependiendo de la severidad de la desviación y su agravación por la constitución o traumatismos (conmoción cerebral, el latigazo cervical, pero también acumulación de estrés psicológico), provocan que estas tensiones musculares adicionales conducen a síntomas más o menos graves.
 Además de la tensión muscular adicional, causado por la inadecuada colocación del atlas, puede llevar a un estrechamiento de la abertura entre el cráneo y el conducto raquídeo, que es entonces responsable del aumento de la presión en el cerebro y la arterias vertebrales y un ritmo cardíaco más lento del líquido cerebroespinal. Estos factores pueden desempeñar un papel clave en varios tipos de dolor de cabeza, irritación de los nervios craneales, la emoción de la médula espinal en la espalda baja, etcétera.

Los mínimos desplazamientos del atlas son por lo tanto responsables de la compensación y los desequilibrios en la posición del cuerpo.

Estos últimos son a su vez responsables de los síntomas tales como: dolor de cabeza, migraña, dolor de cuello, tortícolis, dolor de espalda, lumbalgia, hernia discal, escoliosis, el bloqueo de los nervios de la columna vertebral, dolor en la articulación de la cadera, dolor de rodilla, problemas de menisco, la diferencia en la longitud de la pierna debido a un mal posicionamiento de la pelvis, pie cavo, y los dedos del pie en posición de martillo.

También tinnitus y quejas de vértigo, sinusitis, problemas de tiroides, la mandíbula y quejas de dentadura, van a mejorar a menudo y claramente con este tratamiento, y/o facilitar un efecto más duradero de otros tratamientos. Así es que se recomienda un tratamiento del atlas intensivo antes de los tratamientos de ortodoncia (bloquecitos, ortodoncia, placa de mordedura,...). Algunas mal oclusiones van solos o en gran medida mejorar, y en cualquier caso, la duración del tratamiento de ortodoncia va reducir significativamente el tiempo del tratamiento debido a los efectos facilitadores en el cuerpo.